17 dic 2008

Un viaje por la delgada línea roja.

Estamos terminando el 2008, tal vez un año bastante agitado económicamente y que ha traído del fondo del baúl los recuerdos marxistas, sin mencionar el cambio de administración norteamericano. Que para algunos ilusos señala el cambio de camino de los EEUU de su formidable economía financiera, a un sistema más izquierdizado. Fatal error zurdo, en los EEUU la política económica que paso a ser un fenomeno subprime a una recesión en menos de dos años, se debe en gran medida por especuladores y fabulosas deudas hipotecarias mesclada con una entonces irresistible taza de interés.

Este desajuste temporal requiere que ciertas entidades desaparezcan o pasen a otras manos, incluso necesariamente parte de este peso sea pagado directamente por el estado. Este plan de recuperación económico norteamericano tiene su símil en Latinoamérica, Chile.

Corría 1982, en la entonces economía chilena se vivía un periodo económico muy vertiginoso, después de su masacre económica durante el gobierno del chileno más grande de todos los tiempos. Un banco central con sus bóvedas completamente saqueadas por directores cubanos, una importante deuda externa y una demacrada industria nacional.

En este contexto surge el pronunciamiento militar chileno, que su principal tarea era reparar este descalabro económico. En el periodo que comprende el 74 al 81, Chile gozo de un particular auge financiero (que se entienda solo como financiero), una taza de interés internacional bajísima que llevo a muchos bancos chilenos a prácticamente repartir prestamos “casi malos de la cabeza” … Este pequeño paraíso que se vivió en chile se conoció como el “primer milagro Chileno”, sin embargo este paraíso se vislumbraba amenazado en el horizonte. “La crisis del petróleo” se hacia inminente y la banca bursátil se vio afectada como también países enteros, chocando fuertemente en chile que seguía contando con una protegida industria nacional (todavía no basada en las exportaciones). También hay que agregar que el fuerte aumento de la taza de interés llevo a muchos bancos a obligar a traspasar esta deuda a los consumidores, lo que llevo a una fuerte contracción económica. La banca duro muy poco sosteniendo este nuevo escenario, llegando a quebrar 20 bancos.

La solución se veía de un rescate directo desde el palacio de la moneda, cuyo objetivo fue la nacionalización de la banca nacional para dar solvencia económica a los chilenos (y dar empleos temporales) , pero esto fue solo parte de una gran medida de Shock, para estabilizar y enfrentar mejor este tipo de crisis. La tarea fue encargada a los “Chicago boy’s”, encabezados por el que tal vez sea el mejor economista en chile y Sudamérica, Hernan Büchi. Sus políticas se basaron en diversificación productiva y exportadora, que en el entonces era solamente el cobre. Ampliar el destino de la exportaciones significo una nueva política como también la creación de nuevas entidades como son las AFP’s privadas e Isapres, la creación de un nuevo código laboral y liberalizar el cambio (para atenuar las devaluaciones monetarias).

La política de Shock recibe este nombre ya que Büchi pensaba en nacionalizar - sanear – privatizar , es el típico estimulo que se da en pacientes cuando sus corazones se detienen.

Con motivo de esto, en el 86, se dicta una nueva ley de bancos, la que buscó poder mantener mejor regulación, mayor supervisión y restricciones a la hora de los préstamos.” Tenemos estas acciones que buscaban un privatización rápida de estas, para apaliar el déficit fiscal y así centrar la tarea estatal solo en aéreas esenciales, y destacar también un sin numero de nuevas reformas microeconómicas que ayudaran a dar mas eficiencia a la base productiva chilena, para generar mas empleo. Y cuyo máximo exponente fue el llamado “segundo milagro chileno”, cuyas políticas se mantienen hasta hoy mejorando la calidad de vida de millones de chilenos.


Volviendo al caso norteamericano, en la actual crisis va en esos caminos, una buena regulación de la banca bursátil y una actual política de shock (compra de bancos), y un periodo donde el estado se encargara de producir empleos temporales hasta que el shock logre el objetivo de revivir. Y todo se basa en una buena regulación (ojo solo de la banca bursátil) y no en caer en la delgada línea roja.

Can you undestand?